La fisiología de la escucha
Cómo el oído conecta con el cerebro y el cuerpo
Un órgano mucho más que auditivo
El oído no es únicamente el órgano de la audición. Es también el órgano del equilibrio y una fuente esencial de estimulación para el cerebro. Tomatis lo describía como una “dinamo cortical”: el oído carga de energía la corteza cerebral.
Las dos funciones del oído
- Audición: la cóclea transforma las vibraciones sonoras en señales nerviosas que el cerebro interpreta.
- Equilibrio y postura: el sistema vestibular informa al cerebro sobre la posición y el movimiento del cuerpo, integrándose con todo el sistema nervioso.
El oído medio y los músculos de la escucha
Dos pequeños músculos del oído medio —el del martillo y el del estribo— ajustan la tensión del tímpano y de la cadena de huesecillos. Entrenarlos mejora la capacidad de seleccionar, filtrar y enfocar los sonidos: es la base del entrenamiento Tomatis.
Escucha y emoción
Las vías auditivas están profundamente conectadas con las regiones cerebrales que procesan la emoción y la memoria. Por eso la forma en que escuchamos influye en cómo sentimos, recordamos y nos comunicamos —y por eso reeducar la escucha puede tener efectos sobre el bienestar emocional.